Beethoven - Sonata Claro de Luna
Os invito, por razón de necesaria previa cita, a conversar conmigo:
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No os quejéis ni lloréis ni supliquéis, sino abrid los ojos y ver, porque la luz os envuelve y sólo falta que os arranquéis la venda de los ojos y miréis.
Siddhartha Gautama
Sobre estas líneas están escritas otras mucho más ocultas que ni siquiera Yo he podido desentrañar, pero qué tarea puede ser tan elevada como dar sentido a la propia vida, el “sumo bien” no me motiva, mas pocas veces puedo dejar de estar inanimado con aquello que es necesario, me atrae lo accidental de la vida cotidiana, intento ocupar en lo suficientemente mínimo el tiempo de abstracción de mi mente en obligaciones trascendentales, dejan de interesarme cuestiones y condiciones materiales, y me vuelvo lejanamente egoísta; la preocupación por el futuro viene a ser pendular, antemeridiana; nunca he perseguido guardar la forma de la definición del problema, he querido solventar el transcurso del tiempo con el tiempo, sin la necesidad de mirar atrás y dudar, sin la miseria del esfuerzo bienintencionado y malgastado, y del potencial cerebral aplastado por el por qué, más vale errar intencionadamente que arremeter contra el divino tesoro del anonimato, y la neutralidad de la providencia...
II.1. La "Estética transcendental": Las formas a priori de la Sensibilidad
La Estética (del griego "aisthesis", "sensación") trascendental es la ciencia de todos los principios de la sensibilidad. La Sensibilidad es la capacidad o facultad de las sensaciones. La Estética explica el modo de tener sensaciones y al ser "trascendental" tratará del conocimiento de las condiciones transcendentales (universales y necesarias) que permiten el conocimiento sensible, paso previo para todo conocimiento. Kant distingue dos momentos en la percepción: la materia y la forma. El efecto de los objetos en la sensibilidad son las sensaciones, que son, pues, dadas a posteriori y constituyen, según Kant, la materia del conocer al nivel de la sensibilidad. Pero las sensaciones se presentan ordenadas en ciertas relaciones; eso que hace que las sensaciones aparezcan ordenadas en ciertas relaciones es la forma. La forma no es dada a posteriori, sino que está ya a priori en el espíritu, como forma de la sensibilidad, (Kant la llama también intuición pura). La síntesis (unión) de sensaciones o datos empíricos, como materia, y la forma a priori es el fenómeno.
Las formas puras o principios a priori de la sensibilidad son, según Kant, el espacio y el tiempo. Espacio y tiempo son las condiciones de posibilidad de toda experiencia porque no es posible ninguna experiencia que no esté bajo esas relaciones. Ahora bien (y esto es muy importante), espacio y tiempo no son, según Kant, propiedades objetivas de las cosas mismas, sino formas a priori de la sensibilidad. El espacio y el tiempo son la forma de la experiencia externa, y el tiempo de la interna. La matemática es posible (= es un saber a priori y sintético) por el carácter apriórico del tiempo y del espacio: la geometría y la aritmética se ocupan, respectivamente, del espacio y del tiempo. Puesto que la matemática está fundada en las formas de la intuición, toda objeto que se de en la intuición debe cumplir las leyes de la matemáticas.
© Javier Echegoyen Olleta - HISTORIA DE LA FILOSOFIA - Kant - Resumen de su pensamiento.
Este autor es un necio, incluso en el principio del texto interviene su pasiva efectividad, Kant en el fragmento original dice: “A la ciencia de todos los principios a priori de la sensibilidad, llamo yo Estética transcendental. Tiene que haber, por tanto, una ciencia semejante, que constituya la primera parte de la doctrina elemental transcendental, en oposición a aquella otra que encierra los principios del pensar puro y se llama lógica transcendental.”
Javier dice: “La Estética explica el modo de tener sensaciones y al ser "trascendental" tratará del conocimiento de las condiciones transcendentales (universales y necesarias) que permiten el conocimiento sensible, paso previo para todo conocimiento.”
Yo digo: Las condiciones subjetivas de la intuición sensible no tienen como consecuencia la sensibilidad de los fenómenos, sino que el entendimiento se sirva de una fuente de información para poder pensar los objetos, el idealismo trascendental se ocupa tanto teórica como históricamente de esta materia, el autor se olvida de las exposiciones metafísicas de las formas puras de la sensibilidad, de la representación trascendental de la que puedan surgir conocimientos sintéticos a priori.
¿Pero donde se originan estos conocimientos?, la respuesta se encuadra en la separación, no de la forma y la materia, sino de la intuición empírica y la intuición pura.
Escribe Kant en la Pág. 29 de CRPura:
“Así, pues, en la estética transcendental aislaremos primeramente la sensibilidad, separando de ella todo lo que el entendimiento, con sus conceptos, piensa en ella, para que no nos quede nada más que la intuición empírica. En segundo término, separaremos aún de ésta todo cuanto pertenece a la sensación, para que no nos quede nada más que la intuición pura y la mera forma de los fenómenos, que es lo único que la sensibilidad a priori puede proporcionar. En esta investigación se hallará que hay, como principios del conocimiento a priori, dos puras formas de la intuición sensible, a saber, espacio y tiempo, con cuya consideración vamos ahora a ocuparnos.”
La separación de los conceptos del entendimiento a posteriori no debe ser interpretado como un aislamiento negativo, sino positivo, la cuestión circula en la posibilidad de que el pensamiento humano sea capaz de captar el fenómeno dentro de unos límites impuestos por la formalidad apodíctica y a priori.
Javier dice: “Pero las sensaciones se presentan ordenadas en ciertas relaciones; eso que hace que las sensaciones aparezcan ordenadas en ciertas relaciones es la forma.”
El fenómeno es ordenado desde la multiplicidad a la unidad a través de la forma a priori de la sensibilidad, es la victoria de la diversidad frente a la uniformidad, la victoria del pensamiento sobre la fuerza. Conocer es relacionar, buscar lo común en lo diverso, si no pudiéramos intuir el espacio y el tiempo a nuestra sensibilidad además de detener el discurso sobre cualquier fenómeno no sentiríamos siquiera nuestro instinto, y no existiríamos. La muerte de la existencia mental es el no-ser, sobre esto os recomiendo la lectura de “L’Être et le Néant. Essai d’ontologie phénoménologique” de Sartre (reconozco que es un libro muy complicado para la impaciencia actual), aun mejor, leer el ensayo de Heidegger llamado “La tesis de Kant sobre el ser”, en la página 7/34 dice:
“Que el ser se determine como fundamento se considera hasta ahora como lo más evidente; y sin embargo, es lo más cuestionable. En qué medida se llega a la determinación del ser como fundamento, en dónde reposa la esencia del fundamento, es algo que no puede discutirse aquí. Pero una reflexión aparentemente exterior impulsa ya a sospechar que en la determinación de Kant del ser como posición, actúa un parentesco con lo que llamamos fundamento. Positio, ponere, significa: poner (setzen), colocar (stellen), situar (legen), yacer (liegen), estar delante (vor Iiegen), estar como fundamento (zum grande liegen)”.
Conclusión que llega Heidegger sobre el Dasein (la palabra “sein” es “ser” en lengua española, viene de sedere: estar sentado, dasein tiene un sentido propio de la existencia (existenz) y el Nichtsein:
“Las categorías de la modalidad tienen en sí de particular que no aumentan en nada, como determinación del objeto, el concepto (a saber, el del sujeto de la proposición) a que se unen como predicados, sino que sólo expresan la relación con la facultad de conocer” (A 219, B 266). Observemos otra vez: Kant no explica ahora el ser y la existencia desde la relación con la facultad del entendimiento, sino desde la relación con la facultad del conocimiento, es decir, con el entendimiento, en efecto, con el juicio, pero de tal modo que éste recibe su determinación desde la referencia a la experiencia (sensación). Ser sigue siendo posición, pero incluido en la relación con la afección. En los predicados de ser posible, efectivo y necesario yace una “determinación del objeto”, aunque sólo una “cierta” determinación, en tanto se enuncia algo del objeto en sí mismo, de él en cuanto objeto, a saber respecto de su objetividad, es decir, el “estar frente a” respecto de su propia existencia, pero no respecto de su realidad (Ralitat), esto es: quiddidad (Sachheit). Para la interpretación crítico-trascendental del ser del ente, ya no vale la tesis precrítica de que el ser “no es un predicado”. Ser no es, como ser posible, efectivo, necesario, un predicado real (óntico), pero sí un predicado trascendental (ontológico). Ahora entendemos el giro, al principio extraño, que Kant utiliza en el texto de la Crítica de la razón pura, en el enunciado afirmativo de su tesis sobre el ser: “ser... es simplemente la posición de una cosa (Ding) o de ciertas determinaciones en sí mismas”. “Cosa” (Ding) mienta ahora, según el lenguaje de la “Crítica”, objeto, lo que está enfrente (Gegenstand). Las “ciertas” determinaciones del objeto, como objeto del conocimiento, son las determinaciones no reales, las modalidades del ser. Como tales son posiciones. A partir del contenido de los tres Postulados del pensamiento empírico en general, se podrá ver en qué medida esto es acertado.”
Pág. 22/34
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Los Postulados del Pensar empírico en general los condensa Kant en tres variables:
1º. Lo que conviene con las condiciones formales de la experiencia (según la intuición y los conceptos), es posible.
2º. Lo que está en conexión con las condiciones materiales de la experiencia (de la sensación), es real.
3º. Aquello cuya conexión con lo real está determinada según condiciones universales de la experiencia, es (existe) necesariamente.
Kritik der reinen Vernunft Pág. 118/198
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La representación de esas relaciones es interna cuando el espíritu se intuye a sí mismo, y cuando ello sucede nos referimos a la intuición pura llamada tiempo; cuando esta representación es una propiedad del espíritu, en cuanto debe hallarse en nosotros a priori, tiene su asiento en el sujeto al ser afectado por los objetos, es la forma de todos los fenómenos del sentido externo, en tanto receptividad llamamos a esta intuición pura espacio.
Es necesario saber que existe la Razón Pura teórica, y la Razón Pura práctica, el término “Puro” tiene que ver únicamente con “independiente absolutamente de toda experiencia”.
Un conocimiento Puro es un tipo de conocimiento a priori, y es utilizado asiduamente por Kant para explicar el funcionamiento de la estructura del Entendimiento.
Torpes de vosotros, de entre todos aquellos que viven no se distinguir, prueba de mi gran sociabilidad altruista, la conciencia de la mentira, la vida de la verdad; no comparto ninguna especialidad académica pues Yo no soy ningún académico, como ya os dije no me interesan obligaciones y deberes, algún día lo innecesario se convertirá en vida y la inversión en mentira, esta conciencia de la verdad me otorgará un poder inimaginable, posiblemente se materialice en una Obra y en muchos ensayos.
La mente es infinita, todo aquel que piense únicamente en sus limitaciones merece antipatía, Yo mismo he jugado -aunque tambien he fracasado placenteramente en algunos casos evidentes- en la imposición de límites personales tan patéticos y “fuera de lugar” que bastantes de vosotros pensaríais en ponerme la otra mejilla, por ello soy el ser más bondadoso que existe, mi palabra habla de la necesidad, no de adaptación, sino del espacio deshonesto que me desfigura y me convierte en uno de vosotros. La posibilidad acaba en la muerte.
Ana Reyna — FORMATO_FECHA
Cacciaguida — FORMATO_FECHA